2010-04-14

Obsesión

¿Sabías? se la pasó errando durante meses, caminando las calles de barrios donde suponía poder encontrarte, llamando así a la fortuna y una suerte de no-casualidad algo extraña. Solo quería verte una vez más, solo deseaba poder tener una última charla en los cafes de siempre. Los encuentros arreglados de antemano carecen de cierta mágia, esa fue influencia tuya y se lo contagiaste. Aunque por lo que supe no tuvo demasiado éxito, vos misma podes confirmarlo, ni una vez pudo lograr su cometido satisfactoriamente. Ya sé, le dijiste alguna vez que los encuentros sorpresivos e inesperados eran de tu delicia, pero eso jamás pudo ser ¿verdad? a pesar de que él trató de cumplir el deseo de ambos, doy fé. Bueno, esta bien, tal vez luego de ese tiempito y de la mala impresión a causa de sus traspiés tu deseo ya no fuera el mismo. Tal vez de encontrarlo lo despacharias bien rápido, hey, no digo que seas una máldita, aunque deberías reconocer algunos de tus pecados. Pero él seguía buscandote por todas partes, sea como sea, conciente de ello e inconciente de muchas otras cosas. A mi también me daría un poco de lástima de ponerme en tu lugar, pero fue mi amigo, entre nosotros la cosa era distinta. ¿El, tu amigo? disculpame querida, en eso te estas equivocando, puede que no te dieras cuenta o es que no querías reconocerlo, nunca pudo ser tu amigo... Las culpas aparte, yo no estoy para culparte de nada. Charlamos para poner en claro algunos asuntos pendientes, me lo pidió encarecidamente en una oportunidad de aquellas y aca me tenés con vos, cafe y cigarro de por medio, justo como le hubiese gustado hacerlo. Llorás a destiempo nena, pero nunca es malo llorar, mucho menos derramando una lágrima por aquel que se las guardaba todas secretamente en su interior. Toma che, secate con esto, no será un pañuelo elegante pero muchas cosas se pueden hacer con las servilletas del bar ¿te acordás lo que le regalaste una o dos veces? bien, una sonrisa en esa carita humeda lo compone todo. No me mires así, presiento en tus ojos algo que no debería ser. A lo mejor ahora veas en mi un doppelganger, esperá, porque la estas pifiando, él se equivoco de la misma forma en varias ocasiones y lo pagó caro en algunas de ellas. Que te enojes luego de recordar esa faceta de su vida dice muchas cosas de vos, pero dejame seguir. Si, no podia borrarte de su mente, tu ser se le reflejaba en muchas mujeres que cruzaron su camino. Me lo confió casi sin decirmelo, fue su manera melancólica de recordar el pasado, el habito de volver inconcientemente a los mismos lugares donde ustedes seguramente caminaban de la mano. Así te amaba, así se transformó su amor no correspondido... Parece linea de novela romántica barata, hey no te rias, es que muchas veces la vida es justamente eso, basta de negarlo y ya. No siempre estamos a la altura de un guión escrito por los maestros. Si, pedile otro par de cafes al flaco. La verdad es que no lo envidio, él habia encontrado ese amor imperecedero que tantos se pasan su puta vida buscando, pero a la vez sufría muchísimo. No debe ser nada agradable que esa mujer te aconseje tirarse a un pozo, con un fondo de llamas o directamente sin fondo, entre otras acotaciones o consejos de igual crueldad. ¡Epa, tranquilizate que te vas a consumir como un fósforo! que caracter jodido che, se muy bien que no se lo sugeriste con esa intención, aunque no me vas a negar tu dosis de crueldad. El también solía ser cruel, y cínico además. Tenés razón, así como ciego e inocente en muchos aspectos, convengamos que eso le convertía de cierta forma en un buen tipo, a fin de cuentas ¡bah! al menos es mi punto de vista ¿vos que opinás? bien dicho, adhiero totalmente. Creo que estamos más allá del bien y del mal. Fue una conversación deliciosa pero al igual que el segundo café mi tiempo se termina, tengo que irme. Solo me queda una cosita por decirte, por favor escuchame bien. Para él no hubiese sido suficiente un último encuentro, un último cafe, ni uno posterior a ese. Solo hubiese encontrado la dicha estando a tu lado por mucho más tiempo que una tarde de paseo y una noche de piedad. Te amaba de verdad. Adiós...

El mozo le informa que es muy tarde, que tienen que cerrar el local. Natalia debe irse a otra parte, seguir vagando por las calles porteñas sin otro destino más que la soledad. Revisa la caja de cigarrillos y la encuentra vacía, pero el cenicero esta repleto de colillas. Estuvo más de tres horas sentada en el café, sola. Todo ese tiempo mirando fijamente el asiento vacío frente a ella, pidiendo cafe para dos, llorando y riendo, respondiendo cada tanto con dulces palabras a un ser imaginario.

Te amo.

2 escupitajo/s:

theDruid dijo...

Natalia es una trola.

Este aire que sale de tu nariz, ya no vuelve a tu nariz. Este instante no retorna.

Luzbelita dijo...

Una linda última oración, puede suceder que algo muy pequeño tape algo muy grande.

"Creo que estamos más allá del bien y del mal" Ahora que la leí otra vez esa explicación faltante cobra más importancia y sentido.

Lulita.