2008-09-28

Búsqueda finalizada

(Pegarle una ojeada al poema "Defensor del Castillo")

Girando por los cuartos del hogar me muevo de la cocina a la sala de estar, luego al dormitorio para verla dormir por un rato mas, es el mediodía y una tenue luz se filtra entre las rendijas de la perciana. Respiro aliviado de encontrarme en un ambiente tranquilo en un momento de descanso entre tanto castigo semanal y en el delicioso silencio matutino puedo reflexionar sobre lo que me acontece; de planes futuros y crecientes ambiciones, sobre amigos lejanos oriundos de la selva porteña, en ella, que reposa tranquilamente entre las sabanas de forma adorable e indefensa ante las maldades que le podría cometer. Rápidamente se me dibuja una sonrisa mientras contemplo su figura, a esa ninfa durmiente, le susurro que la amo para no despertarla y regreso la mirada hacia fuera del muro, hacia la hermosa claridad del día. Demasiado en que reflexionar, demasiados pensamientos que armonizar.

Desde mi castillo espiritual lo veo todo con claridad, las torres son altas y los muros parecieran impenetrables ante la falta de enemigos que le asedien. Repetir varias veces que la tranquilidad reina plenamente pareciera no tener una parada adecuada a la redundancia para quien escucha o lee mis pensamientos, es tan bello que se debe decir una y otra vez. Algo único, digno de defender incansablemente. De igual forma no todo es tan fácil como aparenta ser y la felicidad no existe en estado de perpetuidad sino que de a placenteras ráfagas esporádicas, hay que luchar, así como es sencilla la vida para quien vive ciegamente cerrado a los sucesos de su entorno es difícil sobrellevarla para quien posee el conocimiento de todo lo podrido que esta el mundo. Pero cuando esa felicidad llega como el viento para golpearnos suavemente en la cara, es como si todo lo demás fuese justificación de tamaño placer. Sin embargo no cualquiera puede conservar la postura, la armonía, y las ganas de seguir adelante resguardando lo valioso ante las bestias que habitan en la gran masa gris (hambrientas). Hay quienes no reciben esa ráfaga esporádica y lentamente perecen, hasta transformarse ellos mismos en otras bestias. Por ello repito, para evitarlo hay que luchar incansablemente contra todos, principalmente contra uno mismo.

Abandono la reflexión por unos instantes. Devuelvo mi mirada hacia ella y a esa nueva vida que reposa dentro de su cuerpo, nuestra creación especial, la mas preciada de todas. Se que pronto las cosas cambiarán para mejor, todo mi ser así me lo dice, una etapa que reemplaza a la otra como si fuese un orden natural. Soy afortunado y sentirse vació resulta imposible, ahora puedo confirmarlo...

...encontré lo que buscaba.

1 escupitajo/s:

theDruid dijo...

dispone bien de tu energia

todos sabemos

no dura mas que un año o dos...

para solidificar y poner guardias , protectores silenciosos

etc...